El mapa cultural de la UNT es amplio como un planisferio, propio del peso histórico de la institución sobre la vida regional. Los años fueron ajando esa cartografía, brillante e ineludible décadas atrás, opaca por estos días. Es incuestionable la paulatina pérdida de protagonismo de la Universidad en la configuración de la cultura tucumana. Los “rectorables” son conscientes de la situación y proponen acciones revitalizadoras (ver la síntesis de sus objetivos). Son muchos los flancos sobre los que deberán trabajar.
- En la Secretaría de Extensión Universitaria confluyen la planificación de la actividad cultural, el mantenimiento de la infraestructura, la organización de los cuerpos estables. Maneja el presupuesto y las partidas especiales. Es un gigantesco pararrayos que direcciona -nada menos- toda la transferencia de conocimiento de la UNT a la comunidad. Mucho trabajo para la repartición. ¿Es tiempo de una reestructuración? Un dato: Extensión simboliza hoy una pata peronista del entramado universitario, reforzado con la incorporación del camporista Ricardo Zupán como segundo de Mario Leal.
- La UNT tiene su museo, el MUNT, pero en los hechos funciona como un centro cultural, aunque sin una programación intensa como la del Virla. El MUNT merece una redefinición: o es un museo, con lo que implica dotarlo de colecciones y de una política definida en ese sentido, o se lo consolida como otro centro cultural.
- La próxima gestión del Virla afrontará varios desafíos, empezando por un necesario reacondicionamiento edilicio. Hay una deuda también con el centro cultural Ricardo Rojas, de Aguilares.
- El estado del teatro Alberdi es preocupante. La UNT lo compró en 1961 y lo reinauguró en 1989, tras la remodelación a cargo de Jorge de Lassaletta. Pasaron 25 años y los problemas de infraestructura del Alberdi son notorios. Hace unos días se cambió el telón y el próximo paso será retapizar las butacas. Bien por esos cambios formales, pero las deficiencias de fondo subsisten. El próximo rector deberá poner manos a la obra.
- Los músicos y coreutas también esperan que la nueva gestión jerarquice los históricos cuerpos estables. En lo presupuestario, en las condiciones en las que ensayan y en las programaciones.
- La UNT ha dejado en la cuneta su riquísima tradición de producciones propias. Hoy están reducidas a los conciertos sinfónicos, a los megarecitales de fin de año y a algún espectáculo del Julio Cultural. Muy poco para una estructura que cuenta con los elementos para extender su radio de acción cultural a todas las ramas de la música, el teatro, el arte, el cine y la televisión.
- La editorial de la UNT (Edunt) es muy joven. Nació en 2006 y tiene un doble rol: editar los textos y visibilizarlos en el mercado, para lo que cuenta con su propio local en Crisóstomo Álvarez al 800. El primer paso, la creación de Edunt, está dado. Una próxima etapa requerirá de una mayor inversión para que se multiplique la cantidad de títulos, abarcando más temáticas y más autores, y se refuerce la incipiente feria del libro universitario. Además, vale una coordinación con la actividad editorial de las facultades.
- LA GACETA publicó ayer un informe sobre cómo el tema del EPAM se coló en la agenda electoral. Los “rectorables” sentaron posición: están preocupados por la polémica que envolvió al programa durante el año pasado. Los alumnos de los talleres exhibieron una notable capacidad de presión y hasta el presidente de la Suprema Corte se pronunció en su favor. Al cerisolismo el tema se le fue de las manos y le costó más de un dolor de cabeza. Es un mensaje fuerte de cara a lo que viene; la necesidad de cuidar y potenciar los programas de educación no formal que la UNT ofrece.
- Las expresiones culturales fluyen desde las facultades (por ejemplo, Artes tiene la sala Paul Groussac, ámbito ideal para recuperar cuanto antes); la Escuela de Cine, el Instituto Superior de Música, las escuelas experimentales. Lo que precisan es coordinación, difusión y respaldo -económico y logístico-, reclamos que alcanzarán de lleno al próximo rector desde el primer día.
- Todo conduce, inevitablemente, al foco del tema: la adopción de una política cultural agresiva, pluralista, imaginativa, tan amplia como el universo universitario. Un plan que contemple la reinstalación de la UNT como un factor decisivo en el quehacer cultural de la provincia y de la región, como lo fue en otros tiempos. Eso significa responder con absoluta honestidad a la pregunta: ¿qué Universidad queremos para el futuro? Cada candidato a rector tiene su propuesta.
Alicia Bardón: "Habrá mayor presupuesto"
Nuestras acciones reconocen la pluralidad simbólica, el respeto a las minorías y a la dignidad de la persona. Habrá mayor presupuesto para las producciones propias de cuerpos artísticos, autores, y artistas tucumanos. Se fomentará la producción audiovisual que tendrá su espacio en la señal digital de Canal 10, la articulación con grupos tucumanos en proyectos extensionistas y la renovación de opciones en el Julio Cultural. Al igual que en el teatro Alberdi, afianzaremos la infraestructura y el equipamiento de los espacios culturales de la UNT y se incorporarán nuevas tecnologías en museos e institutos para mejorar la experiencia de los visitantes.
Mateo Martínez: "Un Museo Abierto todo el año"
Profundizaremos significativamente el impacto local, regional y global de la producción intelectual, literaria y artística, mediante: incremento y fácil acceso de los universitarios a espacios destinados a muestras y a encuentros culturales; institucionalización del mes de la música, la plástica, las letras; publicación regular de la revista de la UNT; creación del Canal Digital de la Cultura. La UNT será un Museo Abierto todo el año, en el cual estudiantes-guía ayudarán a mostrar nuestra cultura.
Eduardo Ruíz Pesce: "Cultura de vida o muerte"
Toda política cultural opta por ser cultura de la vida o de la muerte; democrática o despótica. El diálogo educa y libera; el monólogo autoritario idiotiza y esclaviza. En el discurso inaugural, Juan B. Terán dice que esta fundación intelectual, moral y democrática se hace Pedes in terra, ad sidera visus. Con esa fe y espíritu nace la UNT, incardinada en el NOA como la “Universidad del Tucumán”. “Una universidad es ya una fundación moral, y su finalidad política (está en) su trascendencia democrática”, decía. Tal el programa de la política cultural de la UNT.
Eduardo Coletti: "Por una Secretaría de Cultura"
En primer lugar promoveremos la creación de una Secretaría de Cultura que atienda todo lo relacionado con las expresiones artísticas que produce la UNT, a fin de reservar la Secretaría de Extensión para la importante tarea de transferir al medio los logros producidos en las áreas de docencia e investigación. Y desde esta nueva secretaría impulsaremos los espacios culturales y cuerpos artísticos existentes y promoveremos otros nuevos, como un Centro Cultural para expresiones artísticas permanentes en la Ex Usina Sarmiento.